jueves, 31 de diciembre de 2015

El día que la calle España se hizo peatonal por imperio marginal.

Florencio Varela, 30 de Diciembre de 2015.
Una masa informe de gente, marginal, sucia, desaprensiva lo invade todo.
Preparandosé para la inminente borrachera recorren negocios arrojando basura en el camino alegremente.


La agrupación "Me cago en la elegancia", sale de bolishoping tratando e imponer la moda ushuta con crencha al viento mientras fumamos y arrojamos basura.
La creatividad boliguaya es infinita para la mugre con la que se sienten identificados.
Los árboles cumplen dos funciones.Una es depositar en ellos basura.
Nada de reciclado, disposición ni nngún tipo de pavada por el estilo.
En boliguay tropical semo vivo semo y encontramos la solución que estos giles ecologistas, esos gatos que se dicen civilizados, no conocen.
Rescatate gil!
Colas interminables de la población boliguaya que viene a cobrar dádivas que nos dió la Cris, que es repiola.
Esto es en el banco Supervielle de Varela.
Tres cuadras de cola.
En boliguay tropical amamos la naturaleza.
El malviviente que ve en pantalla es paraguayo.
Hablé con el.
Arrancaba ramas de los árboles por alguna compulsión atávica que lo obligaba a hacerlo.
Traia seis tarjetas para cobrar de familiares.
En boliguay tropical industrializamos el parasitismo social.
La calle España convertida en peatonal.
Miles de personas arrojadas sobre los pocos cajeros funcionando.
Una cola interminable, caótica y desordenada al sol.
Aprovechamos y arrojamos todo tipo de residuos al paso.
Que limpien los mulos, Je!
El Banco Provincia en la peatonal sumaba cuatro cuadras de cola para cobrar subsidios.
Mugre por todos lados con los cestos al alcance.

Momento de gloria del cajero del Banco Provincia, con la cola interminable a la vista.

Mientras estas legiones de parásitos recibian dádivas en boliguay tropical, los giles, a esa hora trabajaban.
Y está bien.
Alguien tiene que producir lo que los parásitos consumen.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

José Gonzalez.Un caso de narcokirchnerismo explícito.

La basura social se reproduce alegremente en los rincones.
De vez en cuando, su miseria moral aflora, al expresarse en las redes sociales.
El delincuente que usted ve en pantalla tiene su madriguera en La Carolina, un barrio al que hay que entrar con chaleco antibalas.
En su interpretación alpedística de la vida, este semianalfabeto funcional, sale a reivindicar al delincuente Julio Cesar Pereyra reconociendo su condición de "chorro".              
          Foto de Jose Gonzalez.
Y cuando no le gusta lo que le dicen, simplemente injuria y difama.
Dudo mucho que este australovarelensis semierectus  pueda definir lo que es una dictadura, pero ahí va el colgandolé el sanbenito a quien le hace notar su condición de energúmeno.
Veamos el amable intercambio en las redes.
Jose Gonzalez Para q para seguir cambiando dejalo al chorro almenos ya lo conosemos cambiemos nos esta arruinando y m importa un bledo el delincuente d pereyra pero ya vi q yegaron otros peores para ricos no para los pobres
Francisco Benzi Ahora volviendo al tema.¿Quieren fotos de Varela y alrededores?Justamente inicié esta semana un blog en el que pretendo difundir precisamente eso, y exponer a malvivientes como Jose Gonzalez.http://boliguaytropical.blogspot.com.ar/.Ahí van a encontrar fotos.

Nos hemos convertido en el depósito de Sudamérica y África. Sin ningún tipo de control, malvivientes de todo el…
BOLIGUAYTROPICAL.BLOGSPOT.COM.AR
Jose Gonzalez Jajajaja mal viviente no tengo ni donde caerme muerto y jamas le pedi nada a nadie a ningun govierno salame q es politica union barrial o dictadura esto ensima sos rasista delincuente y mal viviente seras bos Francisco Benzi yo soy un trabajador m gano...Ver más
Jose Gonzalez Y beni t imbito a q beas y q la misma jente t diga como soy yo d q vivi siempre dictador y esto va a ir a la justicia c va a saver porq no c amenasa ni c difama a un siudadano enfelis delincuente seras bos dictador racista
Necesidades Varelenses Le reitero que no es una dictadura Jose, no se preocupe. nadie manda a nadie. es una pagina publica. donde hay diversidad de pensamiento..
Francisco Benzi Esto es fácil.Hoy a las 1000 espero al delincuente Jose Gonzalez en las Fiscalias Descentralizadas de Florencio Varela, y me pongo a su disposición, para que radique denuncia penal por "dictador, y rasista" (Sic).Y entonces se acaba el teclado y empieza la realidad.No me dura quince minutos en juicio oral y público.Ah.....Y de paso muestra los "privados" inexistentes.Estos energúmenos son los que nos trajeron hasta acá.Y ya que estoy, voy a publicar esto en Boliguay Tropical.
Francisco Benzi
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Africa Da Deusa Oxum terminaste la primaria? Jose Gonzalez porque agredis al que piensa distinto se ve que te gusta inundarte , vivir con mugre y ver que no mejore el municipio
Jose Gonzalez Y a bos q si termine o no o esto es para kien tiene un estudio o plata nomas si es asi perdon creo q soy pobre y estoy demas aca Africa Da Deusa Oxum

Como hacemos lo que decimos, hoy se presentó querella por calumnias e injurias y se radicó denuncia por apolgía del delito.
El delincuente Gonzalez, no apareció.
Nos veremos en el juicio oral y público.

martes, 29 de diciembre de 2015

Los paraguayos aportan a nuestra degradación.

Hay mayoría de extranjeros en las villas

Más de 140.000 ciudadanos de países vecinos reciben planes sociales en la Capital; cayó la migración desde el interior del país

En los últimos años, la reactivación económica en ciudades grandes y medianas -como Rosario y Córdoba, pero también como en Tandil y centros urbanos similares- comenzó a atraer a quienes antes buscaban mejorar su calidad de vida trasladándose hacia los asentamientos precarios de la Capital y el Gran Buenos Aires. Como contrapartida, funcionarios del gobierno bonaerense y de la administración porteña detectan un aumento de la presencia de extranjeros provenientes de países limítrofes en las villas del área metropolitana.
En la zona de Retiro, precisamente en las villas 31 y 31 bis, los extranjeros ya son mayoría entre los 26.403 habitantes censados por el gobierno porteño. Y el Ministerio de Desarrollo Social de la ciudad registró también una alta cantidad de extranjeros -más de 140.000 personas- entre los receptores de sus dos principales programas de asistencia social.
Al censar el año último las villas 31 y 31 bis, el gobierno porteño determinó que el 51 por ciento de los habitantes es extranjero. Al tomar en cuenta sólo la villa 31 bis se visualizó que el 64 por ciento nació en otro país. De esos porcentajes, en las villas de la zona de Retiro, el 52 por ciento es de origen paraguayo. Si se observa la franja etaria de los 20 a los 29 años, se obtiene que el 85 por ciento es extranjero, dato que avala la hipótesis de ese cambio en las migraciones en la Argentina, ya que se trata de recién llegados. El 38 por ciento de los pobladores de ambas villas llegó después de 2005.
Más de la mitad de los habitantes de las villas 31 y 31 bis son extranjeros, y el 52% de ese grupo nació en Paraguay
Más de la mitad de los habitantes de las villas 31 y 31 bis son extranjeros, y el 52% de ese grupo nació en Paraguay.Foto:Aníbal Greco
Se calcula que también son mayoría en la inmensa villa 1-11-14, del Bajo Flores, donde se concentra la inmigración de origen peruano.
La facilidad para radicación de personas de países de América del Sur mediante el programa Patria Grande, que comenzó hace cuatro años, permitió poner cifras a la elección extranjera de buscar superiores condiciones sociales en la región metropolitana. Para obtener el beneficio de ese plan, los ciudadanos de las naciones vecinas sólo debían demostrar que vivían en la Argentina antes de 2006. El 84 por ciento, que significan 356.262 personas, declaró su domicilio en el Gran Buenos Aires o en la Capital. El porcentaje casi se mantiene (asciende apenas al 86 por ciento) en las radicaciones temporarias que emitió Migraciones entre 2007 y el mes último, fuera del programa Patria Grande.
Por cierto que no todas esas personas están en situación de pobreza o indigencia ni todas habitan villas o asentamientos. Pero son datos que permiten verificar la elección de la región metropolitana como punto de llegada de vecinos extranjeros. Como referencia adicional, puede consignarse que Misiones, con el 3 por ciento, es la, muy alejada, tercera preferencia de radicación. Fuera de esos números, funcionarios que trabajan con las problemáticas sociales ratifican en su experiencia de campo la modificación de las migraciones.
"Se da una mayor presencia de extranjeros en los asentamientos del conurbano. En el interior de la provincia es diferente. La idea que tiene aquel que llega a la situación de migrante es conseguir mejores posibilidades para la obtención de trabajo. Por eso pueden verse fenómenos nuevos, como en Tandil, una ciudad que tiene un impulso económico y que ahora tiene por primera vez asentamientos en su perímetro urbano, que es la mano de obra que absorbió la ciudad sin tener una capacidad de vivienda similar a su crecimiento en otros aspectos", relató a LA NACION el subsecretario Social de Tierras bonaerense, Néstor Gualchi. Los cálculos provinciales marcan la existencia de unos 900 asentamientos con condiciones de vida precaria en el territorio provincial.

Beneficios inmediatos

En la Capital también es fuerte la presencia de extranjeros en condiciones de hábitat de pobreza e indigencia. "La población que atendemos en las calles, como en el plan contra el frío, tiene por lo general domicilio en el conurbano y junta cartones o hace changas menores durante parte de la semana en la ciudad. En las villas sí se observa una mayor proporción de ciudadanos de países limítrofes", dijo María Eugenia Vidal, ministra porteña de Desarrollo Social. Su cartera tiene dos programas de asistencia en los que queda reflejada la alta proporción de extranjeros radicados en asentamientos precarios de la ciudad. El 46 por ciento de los beneficiarios del plan Ciudadanía son nacidos en países cercanos. Son cerca de 120.000 extranjeros los que son ayudados con una tarjeta de compra social para alimentos de la canasta básica o útiles escolares, con un monto individual que oscila entre los 200 y los 1000 pesos, de acuerdo con las necesidades de cada persona.
Los extranjeros también representan el 70 por ciento (cerca de 20.000 de los 26.000 subsidiados) entre los beneficiarios de los tickets sociales, otro programa de asistencia porteño, destinado a las madres de hogares en situación de pobreza y que consiste una chequera de 150 pesos para la compra de alimentos básicos.
Estos programas asistenciales son compatibles con otras ayudas entregadas por el gobierno nacional a las mismas personas.
En la ciudad viven unas 200.000 personas en villas y asentamientos, mientras que otras 100.000 no cuentan con todas sus necesidades básicas satisfechas. Así lo destacó el informe que en 2007 hizo la Sindicatura General de la ciudad, documento que hoy es la base para los trabajos sociales. Ese trabajo censó las condiciones de vida en 14 villas, 57 asentamientos precarios y 16 barrios municipales o complejos habitacionales.
En los números oficiales del gobierno nacional, en cambio, la situación del país va en pleno progreso y en cada medición del Indec bajan los hogares indigentes y pobres. El mes próximo, ese organismo desprestigiado llevará adelante el censo nacional 2010, que debería dar precisiones sobre los datos que parcialmente se toman en diferentes oficinas nacionales y provinciales.

EN NUMEROS

 Programa Patria Grande . Entre 2006 y 2010, consiguieron la radicación definitiva 356.262 extranjeros nacidos en Paraguay, Bolivia y en Perú. El 84 por ciento de ellos reside en la Capital o en el conurbano.
 Mayoría en las villas . A partir de 2005, cambió la composición de las villas 31 y 31 bis, en Retiro. El 51 por ciento de los 26.403 habitantes censados a fines del año último nació en otro país. Entre los extranjeros, el 52 por ciento es de origen paraguayo.
 Asistencia . Más de 140.000 extranjeros recibe ayuda del Ministerio de Desarrollo Social porteño. Nació en otro país el 46% de los beneficiarios del plan Ciudadanía porteña y el 70% de los receptores de tickets sociales.
LA NACION

Toma de tierras por parte de extranjeros en Florencio Varela.

En boliguay tropical importamos basura social de la mano del delincuente Julio Cesar Pereyra.

Este hecho ocurre a poco tiempo de recibir el gobierno argentino un reclamo de parte de Bolivia por argentinos que no reunían las condiciones necesarias para cruzar a ese Pais.

foto

El rápido y concreto accionar policial evitó que un grupo de personas, la mayoría inmigrantes ilegales que residían en la Ciudad autónoma de Buenos Aires, tomaran terrenos ubicados en la Ruta 36 entre Lujan y Constancio Vigil, de Bosques en el partido de Florencio Varela.
Fuentes policiales informaron que efectivos del gabinete criminológico de la comisaria cuarta, al mando del comisario Sergio Martínez junto a personal del C.P.C. local, evitaron que se produjera la ocupación ilegal del predio,  propiedad de la Empresa Transportista WALMARK SA.
Los efectivos en primer momento pusieron en conocimiento a los okupas que era una propiedad privada.
Varios de los sujetos se retiraron por voluntad propia.
Pero un grupo comenzó a insultar, gritaban  “No tenemos donde vivir”, “queremos terrenos”, “tenemos chicos”,  tomaron piedras, se las arrojaron a la policía rompiendo vidrios de un móvil del CPC, emprendiendo también la agresión contra el personal policial, forcejeando con los mismos, y golpeando a los efectivos provocándole torcedura de muñeca a una Oficial del CPC de Florencio Varela, por lo que los efectivos procedieron, empleando la fuerza mínima indispensable,  a la aprehensión de la cabecilla una mujer de nacionalidad boliviana y de un grupo de ocho personas todas ellas también Bolivianos  y Peruanos, que  residían actualmente en CABA.
Los aprehendidos fueron:
1)      NELLY V., boliviana, de 49 años de edad, domiciliada en Calle Sarmiento de Capital Federal, indocumentada.-
2)      EMILCE Z.  peruana, de 53 años de edad, domiciliado en Calle Sarmiento de Capital Federal, indocumentada.-
3)      CARMEN H, peruana, de 31 años de edad, domiciliado en Calle Márquez de José León Suarez, indocumentada.-
4)      ANGELA MOREL G. peruana, de 45 años de edad, domiciliado en Calle Camilo Torres. del Bajo Flores – Capital Federal, indocumentada.-
5)      JOSEFINA S. peruana, de 40 años de edad, domiciliado en Calle Adolfo Alsina   de Capital Federal
6)      MILAGROS PAREDES T. peruana, de 26 años de edad, domiciliado en Calle Alsina  Capital Federal
7)      JONNY F. peruano, de 42 años de edad, domiciliado en Calle Sarmiento de Capital Federal
8)     JOSE A. peruano, de 26 años de edad, domiciliado en Calle Venezuela de Capital Federal
9)      PABLO RUDAMAR M.  peruano, de 32 años de edad, domiciliado en Calle Sarmiento Nro. Capital Federal

lunes, 28 de diciembre de 2015

Bienes raices en boliguay tropical.

En boliguay tropical reinventamos todo siempre.
La capacidad para la degradación es infinita.
Acá vemos como un boliguayo emprendedor, "decidió" que la vereda era de el y construyó un local "gastronomico".
Como el negocio no funcionó, lo puso en alquiler.
Es decir, que alquila el espacio público......
Es muy paracido a vender buzones o el obelisco.
El local se encuentra en Calchaquí y Senzabello, a metros del aguantadero comisaría tercera, un antro de amplia fama.
En el código Penal esto tiene nombre.
Se llama estelionato, que es una forma de estafa.

UNA EXCURSIÓN A BOLIGUAY TROPICAL.

La basura social está desparramada como hormigas de hormiguero pateado.
Malvivientes medran por las calles.
Un boliguayo sprint, pasa con su vehículo atronando el espacio con su "musica"......tropical.
Una boliguaya termina su jugo y arroja la cajita al piso de la peatonal.
A cinco metros tiene un cesto.
Pichones de boliguayos se cuelgan de los árboles de la peatonal, desgajandolos entre risas estúpidas.
Los enegúmenos que los engendraron miran la pantalla de su celular.
El viento trae un pañal descartable usado, que alguien aportó a la degradación general.
La ciudad está llena de colas en cuanto banco y dependencia haya.
En donde hay colas, hay mugre.
En el banco Nación, la cola es un caos porque el boliguayaje se desplaza hasta los bancos a sentarse.
Hay conflictos y discusiones.
Un boliguayo se establece en la esquina con una mesita a vender basura paraguaya, chipá y sopa paraguaya.
Como está frente al sincronizador de tránsito, no se puede pasar y hay que bajar a la calle.
Voy caminando y un chiquito que sale como una saeta no se de donde, se estrella contra mi rebota y cae.
Alcanzo a escuchar a mamá macaco decir....."vení".
La increpo y le digo que se haga cargo de su niño.
La boliguaya arrepentida, teñida de rubio, me exige que mire por donde voy.
Entonces le recuerdo que la estoy manteniendo a ella y su cría y lo que falta es que también me ocupe de educarlo.
La boliguaya está sentada en el umbral de un negocio cerrado hablando con otra macaco hembra sobre las últimas alternativas de la telenovela.
Pasa un vehículo aturdiendo con publicidad.
Un rato antes pasó el avión haciendo lo mismo.
Las empleadas de los comercios lavan las veredas a las diez de la mañana.
Unos pitufos mandan mensajitos abstraidos del caos.
Un mocoso berrea a los gritos.
Su madre retorna sobre su pasos y lo toma de la mano y el pichon de energúmeno deja de llorar.La madre en ningún momento dejo de hablar por celular.
Los australipitecus varelensis semierectus se reproducen como musgo sobre las piedras.
Quizás, lo descripto explique porque ganó el delincuente Julio Cesar Pereyra las últimas elecciones.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Tratamientos gratis, el eje de una nueva inmigración.

POLEMICA EN LA SALUD PUBLICA

Extranjeros llegan a hospitales argentinos en búsqueda de una atención médica garantizada por la ley y que en sus países puede costar hasta US$ 20 mil.

Argerich y Santojanni. Dos hospitales de la Ciudad en los que la demanda de tratamientos crece. Esto generó conflictos aun entre las mismas personas que deben recibir sus tratamientos.
Argerich y Santojanni. Dos hospitales de la Ciudad en los que la demanda de tratamientos crece. Esto generó conflictos aun entre las mismas personas que deben recibir sus tratamientos. | Foto: Cedoc
Ramona tomó la decisión cuando ya casi no podía caminar. Su marido la había abandonado y sus dos hijas eran el único sostén que tenía. Los problemas en su columna empeoraban y los dolores no la dejaban vivir. Su precaria situación económica no le permitía tener acceso al tratamiento necesario y su única esperanza estaba en Buenos Aires, a miles de kilómetros de su casa. Dejó entonces su Paraguay natal y se instaló en la casa de un familiar, en la Villa 20, cerca delhospital Santojanni.
Ramona representa uno de los casos de ciudadanos extranjeros que, ante las limitaciones de acceso a la salud gratuita en los sistemas de países como Bolivia, Paraguay y Perú, deciden salvar su vida viajando miles de kilómetros para atender sus dolencias en los hospitales públicos porteños y algunos bonaerenses. La situación es reconocida por autoridades diplomáticas de Perú. “Nosotros sabemos que algunos compatriotas nuestros deciden venir a Buenos Aires para tratarse, generalmente enfermedades de cierta gravedad, o para hacerse alguna intervención quirúrgica”, sostiene el vicecónsul de ese país en Buenos Aires, José Augusto Pacheco de Freitas. “Muchos peruanos ya tienen familia o amigos viviendo en la Argentina, quienes les ofrecen hospedaje para que se queden el tiempo que dure el tratamiento. Sólo tienen que pagar el pasaje a Buenos Aires y listo”, agrega.
“Fundamentalmente, tenemos casos de Paraguay y Bolivia. Perú en menor cantidad”, reconoce Angel Oga, secretario general del flamante Sindicato Unico de Trabajadores Cartoneros, Recicladores, Recuperadores Urbanos y Afines. “Los bolivianos vienen porque la medicina en Bolivia es mayoritariamente privada, he ido varias veces a Bolivia y se viven cosas aberrantes. La situación con Paraguay es peor, porque hay pocos hospitales y tienen que venir a la Argentina sí o sí. Hay inmigrantes hospitalarios, porque no tienen forma de curar sus enfermedades, salvo que sea viniendo a la Argentina”.
Según datos publicados por el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, de las9.308.547 consultas realizadas durante 2012 en los hospitales públicos porteños, sólo4.887.681 fueron realizadas por vecinos de la Ciudad, es decir, el 52%. De estos datos se desprende que el restante 48% no acude al hospital cercano a su hogar y decide emprender un viaje que, según dónde viva, será más o menos largo y tedioso.
“Ramona vino indocumentada, sin documento paraguayo ni argentino (cruzó por una frontera irregular). Acá se instaló en la casa de un pariente en la Villa 20. La conducción de la villa tomó el caso, se acercaron al Santojanni –es el hospital que le quedaba cerca– y le dijeron que la operaban, pero que le tenían que cobrar $ 160 mil en tornillos para ponerle en la columna. Tuve en mis manos el presupuesto del hospital, por eso lo digo y me hago cargo”, dispara Oga sin vueltas. “Como no tenían ese dinero, me pidieron que buscáramos una solución. Como tenemos compañeros en el Hospital Argerich, les acercamos el caso. Se hizo una colecta en el barrio para que pudiera viajar en remís al hospital durante varios días. Ahí la revisó el mejor especialista en columna del Hospital Argerich, y le dijo que no hacía falta poner ningún tornillo. Tuvo que adelgazar 20 kilos, le hicimos la documentación –de alguna manera la documentamos–, le hicieron los estudios, descubrieron que era una artrosis galopante en la parte dorsal, tenía casi pegadas las vértebras, la operaron, estuvo 15 días internada, y ahora está bien, caminando”.
Una de las razones por las cuales un paciente decide atenderse en la Ciudad de Buenos Aires puede encontrarse en un documento recientemente publicado por el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires. “Existe un público identificado, originario de países sudamericanos como Bolivia, Paraguay y Perú, que busca una infraestructura o complejidad de procedimientos que no encuentra en sus países de origen”.
Sergio Abrevaya, presidente del Consejo Económico y Social, explica que “en algunos países limítrofes –Bolivia, por ejemplo– la salud pública no es universal. Es decir que la atención está limitada a determinados sectores de la población a partir de planes específicos (como cobertura a las embarazadas, por ejemplo) y, si bien existe un seguro social (una obra social), beneficia sólo al porcentaje de población que cuenta con un trabajo regularizado”.
Para todos y todas. La Ley Básica de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, sancionada en febrero de 1999, es clara y no deja lugar a dudas. En su artículo segundo, sostiene que “las disposiciones de la presente ley rigen en el territorio de la Ciudad y alcanzan a todas las personas sin excepción, sean residentes o no residentes de la Ciudad de Buenos Aires”.
Esta situación no les es indiferente a los trabajadores de los hospitales porteños. En un contexto de saturación del sistema de salud, las posiciones más extremas no tardan en hacerse oír. “Hay gente que viene de afuera a usufructuar los servicios de los ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires y del país. Los traen en micros chárter para hacerse atender porque, en toda Latinoamérica, la única salud gratuita es la nuestra”, disparó Mario Provenzano, delegado gremial de Sutecba del Hospital Durand. “Hay gente que paga sus impuestos en la Ciudad y que, si viene a un hospital, debe hacer la cola atrás de todos esos turistas. Yo creo que para atenderse en los hospitales hay que tener un cierto grado de residencia en el país. Las personas que vienen aquí a trabajar claro que deben tener sus hospitales y su educación, pero no pueden traer a personas como golondrinas a atenderse”, concluyó Provenzano en uno de los programas de la radio ArInfoPlay.
“Nosotros no tenemos constancia ni denuncias de que existan personas que lucren con la organización del turismo médico a los hospitales porteños”, explica el vicecónsul de Perú,Pacheco de Freitas. Sin embargo, reconoce que, “si bien no manejan cifras oficiales, al menos una decena de personas al mes deciden por cuenta propia viajar a tratarse a Buenos Aires para luego volver a su lugar natal”.
“Si bien el chárter con pacientes hospitalarios dejó de hacerse cinco años atrás, aún sigue habiendo casos particulares para situaciones especiales en los que no están desarrollados los hospitales de la región”, explica Oga, que convive a diario con las comunidades paraguayas y bolivianas en Buenos Aires. “La migración hospitalaria paraguaya es más con cuentagotas y natural, por el tipo de frontera que tenemos. Es más normal para los paraguayos venir a atenderse a la Capital. También ocurre que se atienden en los hospitales de frontera, pero la complejidad que existe en los hospitales porteños no se ve en los de frontera”.
“Yo creo que a la salud hay que tomarla como un derecho humano elemental y, como tal, no se le puede negar la atención a nadie”, sostiene el legislador porteño por Proyecto SurAlejandro Bodart, quien se apura a aclarar: “Con respecto al tema de los extranjeros, tenemos que dejar en claro que son pocos los que vienen a atenderse particularmente, pero es mucha la atención a los que trabajan acá. Pero todos esos extranjeros que trabajan en Buenos Aires, por ejemplo, compran un kilo de pan y están pagando IVA; por lo tanto, de alguna forma, contribuyen con los gastos”.
Paralelamente a esta situación, se suman las denuncias por el estado del sistema de salud de la Ciudad. Bodart realizó un crítico análisis del presupuesto porteño del corriente año. “El gobierno de la Ciudad ha venido bajando el presupuesto que destina al área de salud. Y esto se ve esencialmente en la falta crónica de personal. El sector más sensible es enfermería, donde faltan cerca de 4 mil enfermeras. Sin embargo, el mayor déficit de la Ciudad de Buenos Aires en salud está relacionado con el conurbano bonaerense, porque no hay una red de hospitales que pueda absorber los casos de complejidad.
Por eso, el 30% de la atención proviene de ahí. No existe un convenio que hable de reciprocidad de esos costos”, explica Bodart.
Desigualdad en nombre de la igualdad
A diferencia del turismo médico privado, actividad que puede generar importantes ganancias a empresas y sanatorios privados, los casos de tratamientos médicos de alta complejidad a pacientes golondrina extranjeros en hospitales públicos significan un alto costo para el Estado municipal o nacional.
Según informa el documento publicado por el Consejo Social y Económico, una angioplastia cuesta en Argentina unos US$ 7 mil y un bypass cardíaco, US$ 15 mil. “Recuerdo el caso de un paciente ecuatoriano que viajó a la Argentina para poder tratarse una hepatitis crónica ya que en su país no tenía la cobertura necesaria. Hoy la dosis del medicamento para ese tratamiento cuesta $ 88 mil. Una endoprótesis vascular para un aneurisma de aorta, que algunos hospitales públicos colocan, cuesta US$ 20 mil”, describe un médico de un hospital porteño que prefiere mantener su nombre en reserva.
“¿Se pueden atender los extranjeros en los hospitales porteños?”, le preguntó el periodista Matías Martin al entonces flamante jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en 2008. “Sin pagar, no”, respondió sin dudar Macri, lo que generó una denuncia del Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) por sus contenidos discriminatorios.
“Macri lo planteó mal, porque lo encaró sobre la gente, pero el problema es de los gobiernos. Lo de la gente es lógica pura, porque si estás a 50 km y no tenés un hospitalque esté en condiciones cerca de tu casa, vas a venir a la Ciudad para que te atiendan”, destaca Bodart. “Pero por ese lado es correcto encarar este debate, nosotros somos una megaurbe, la división es artificial entre provincia y Capital. En eso se tiene que trabajar desde los gobiernos”.
Tan sólo basta recorrer los pasillos de algún hospital porteño y hablar con médicos y trabajadores para entender que existe una discusión de fondo que, por lo menos hasta ahora, la dirigencia política no está dispuesta a atender. “Alguien se tiene que hacer cargo de los gastos que generan los que se atienden acá, pero no son vecinos”. “Vienen grupos de inmigrantes para hacerse cirugías que obviamente necesitan y, por ejemplo, ya tienen los turnos para hacerse los estudios previos. Eso indica que alguien antes ya se tomó el trabajo de sacarles los turnos”.
Ante esta situación, el legislador porteño Alejandro Bodart alerta que, “a medida que crece la desocupación, el país no despega y hay problemas, se alienta desde algunos sectores –y mucha gente se confunde– que la solución sería sacarse de encima a los extranjeros. ”.