
Parásito importado del Paraguay, antro generoso en parásitos.
Es parte del aporte que dicho antro nos arrojó por sobre la frontera.
Este mitómano, y vago recalcitrante, es un gigoló de cabotaje, berreta y miserable.
Explotó a su mujer durante años, sin aportar jamás un peso, pero apenas falleció la misma, corrió a cobrar el seguro y abandonó a sus tres hijas menores a su suerte.
Sus estafas rastreras, lo muestran de cuerpo entero.
Esperamos la sanción de extrajeros indeseables para personajes de esta estofa.
En Cuba hace rato ya lo habrían tirado al mar.
Opinologo de la nada, no resiste un minimo debate en su condición de semianalfabeto funcional.
Lo máximo que hizo es repetir propaganda barata.
La excreta social paraguaya haciendo su aporte a la decadencia nacional.