En boliguay tropical la venta ambulante es una plaga.
Los delincuentes deambulan emitiendo gritos destemplados con equipos de amplificación con vehículos que no resisten una VTV.
Cuando se dirigen a sus cotos de caza por las avenidas lo hacen a alta velocidad con sus parlantes bamboleandosé peligrosamente en los techos.
En décadas, la policía, autoridad de aplicación, JAMÁS REALIZÓ ACTUACIÓN ALGUNA.
Tampoco los municipios han hecho absolutamente nada.
Los delincuentes Frois, Sifredi, Pereyra, Mussi son los responsables además de la policia.
Mientras los delincuentes actúan, los comerciantes honestos son inspeccionados y presionados con exigencias extremas para habilitar comercios.
De paso distribuyen alegremente enfermedades con sus faltas de higiene y sin libreta sanitaria.
Los incidentes violentos con vecinos que se quejan ante el agravio auditivo son habituales.
La policía les cobra en peaje en el mercado de Senzabello y RP36.
La fiesta continúa.
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