La degradación afecta a todos los órdenes de nuestra suciedad.
El boliguayaje que desembocó su miseria moral en el transporte, entiende que el vehículo que conducen es territorio en el que mandan e imponen lo que se les canta.
Algunos, con melancolia por los cabarets, los llenan de luces y hay tarados mentales que los musicalizan.
¿La Ley?
¿Que es eso gato?
En boliguay tropical semo así, semo.
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